Victor Roth (Frank Morgan) es un estimado profesor universitario de origen judío que vive felizmente con su esposa y los cuatro hijos de ésta en un pequeño pueblo del sur de los Alpes alemanes. Pero, cuando Hitler llega al poder, los dos hijos varones adultos, la hija, su prometido, y el mejor amigo de la familia comienzan a separarse, puesto que unos apoyan al nacionalsocialismo y otros no. Pronto sus vidas cambiarán.
Protagonizada por James Stewart, Margaret Sullavan y Robert Young y dirigida por Frank Borzage, la película se estrenó un año antes de la entrada en guerra de los EE.UU. y es una poderosa pieza de propaganda antinazi que muestra como las ideas políticas pueden desintegrar una familia que hasta entonces vive de forma armoniosa, obligando a sus miembros a tomar partido y a luchar incluso conta los de su misma sangre.




Una historia muy real. Un beso
ResponderEliminarLo es, en efecto.
EliminarMe suena haberla visto pero no la recuerdo, así que seamos sinceros, es como si no la hubiera visto. Lo que reflejas en tu post me hace ver que la historia es muy actual. Personalmente lo viví en un momento delicado, donde sin esperarlo, familias, amigos y compañeros se distanciaron por ideas políticas, hasta dejarse de hablar, mirándose como enemigos. Y las redes sociales han contribuido mucho a ello. ¿Y luego qué?
ResponderEliminarEstos tiempos, con esto de las redes, han empeorado algunas cosas, entre ellas esta.
EliminarLa cerrazón en las ideas puede ocasionar la desintegración de las familias. He visto en Balcanes un matrimonio de veinte años separarse por custiones de ser bosnio y serbia, los hijos han terminado siendo enemigos.
ResponderEliminarUn saludo
La desaparición de la antigua Yugoslavia abrió la caja de los truenos en un territorio, recordémoslo, donde las disputas resultan irreconciliables y sangrientas a lo largo de los siglos.
EliminarDe cuando el cine estaba al servicio de las causas justas.
ResponderEliminarAhora también hay películas que las defienden, aunque parezca mentira.
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