lunes, 4 de junio de 2018

PALMERAS EN LA NIEVE

Desde 1926 la isla de Fernando Poo (ahora Bioko) formó parte de la Guinea Española, aunque era posesión española desde 1778, hasta que en 1968 se proclamó la independencia del país. La progresiva escalada de tensión y violencia de esos años supuso un complejo episodio de nuestro pasado del que apenas llegaban noticias a la península. "Palmeras en la Nieve" sitúa su acción por una parte en el periodo de transición de las colonias a provincias de ultramar hasta la independencia definitiva, y por otra en el presente, en Bioko, un territorio herido tras años de inestabilidad, dictaduras, desapariciones, torturas, y falta de libertades.
Se trata una historia tan épica como intimista que tiende puentes entre dos tiempos, dos culturas y dos generaciones.
El descubrimiento accidental de una carta olvidada durante años empuja a Clarence (Adriana Ugarte) a viajar desde las montañas de Huesca a Bioko para visitar la tierra en la que su padre Jacobo (Alain Hernández) y su tío Kilian (Mario Casas) pasaron la mayor parte de su juventud, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de un territorio tan exuberante y seductor como peligroso, Clarence desentierra el secreto de una historia de amor prohibido enmarcado en turbulentas circunstancias históricas cuyas consecuencias alcanzarán el presente.
Para Clarence, será un viaje a través de la vida de varias generaciones de una familia, el viaje de descubrimiento de un continente mágico, África, y también un viaje emocional y catártico, con el que, a través de los secretos del pasado de su padre y de tu tío, aprenderá a comprender mejor su propia historia.


Basada en el best seller homónimo de Luz Gabás, editado por Temas de Hoy, Palmeras en la Nieve nos transporta a la época colonial española en Guinea Ecuatorial.
La novela, publicada en 2012, fue desde el inicio todo un fenómeno editorial y un completo éxito de ventas. Está inspirada en las experiencias de miles de colonos españoles que llegaron allí atraídos por las perspectivas de un futuro mejor. Es el caso de varios jóvenes del valle de Benasque -entre ellos los abuelos y el padre de la autora- que decidieron emigrar a tierras más cálidas, para trabajar en las plantaciones de cacao, dejando atrás la nieve y el frío de sus pueblos montañosos.


Con un presupuesto de 10 millones de euros, inusual en producciones españolas, los exteriores se rodaron en la isla de Gran Canaria (Finca de Osorio, donde se recreó la legendaria plantación de cacao de Sampaka; Las Palmas de Gran Canaria; Arucas; Gáldar; Guía y Telde), Huesca (Bielsa, Benasque y Llanos de Hospital) y Colombia.


Siempre he pensado que el principal motivo del éxito de la novela de Luz Gabás es que trata de un asunto, el de la colonia española de Guinea, muy poco conocido y que despierta gran interés entre el público español, al menos recuerdo que eso fue lo que me impulsó a leer la novela en su día.
Aunque es cierto que nos acerca a algunas cosas de cómo era la vida en aquella época en la colonia, la verdad es que la novela acaba diluyéndose y se centra en la historia romántica entre Kilian y Bisila (Berta Vázquez), con lo que buena parte del interés histórico que pudiera ofrecer a quienes se acercan al relato, se pierde.
La adaptación cinematográfica sigue esta línea y la historia de amor, es lo que centra toda la trama, lo que hace, a mi juicio, que pierda buena parte de su potencial, quedándose en una historia menor que nos suena a ya vista en muchas ocasiones, la de un amor imposible.


Da un poco de pena que, con los medios con que se contó y una financiación inusual en nuestro cine, como ya señalé, la película acabe siendo bastante convencional y pierda mucha de la originalidad que ofrecía potencialmente y que pudieron haber hecho de este film un referente. Algo que, tras el paso de unos pocos años desde su estreno, ya comprobamos que no será.
De cualquier modo, creo que parte de la posible decepción viene de las expectativas, uno cree que va a ver algo relativo a la historia de las últimas colonias españolas y en realidad, eso es el envoltorio, pero lo que de verdad presenciamos es un relato romántico y la reconstrucción novelada de una historia familiar de la autora de la novela.




6 comentarios:

  1. A mi me gustó, y me ha recordado Huesca porque allí hice el servicio militar.

    Salud Trecce.

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    1. La verdad es que Huesca sale poco, pero bueno.

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  2. A mi en general me gustó bastante, la fotografía muy lograda y el presupuesto en general bien empleado. Los actores en general están bien y comparada con otras películas similares como 1898, el resultado es muy bueno.

    En cuanto a sus fallas, en general vienen heredadas de la novela, es un mix entre memorias de áfrica y el tiempo entre costuras, más novela rosa que histórica. De ahí creo que viene el centrarse más en las historias de amor que en la problemática político social del momento.

    Además de la parte de retratar la vida en la colonia, yo eché en falta un retrato de la vida en el pirineo en los años 40 y 50... que explique el porqué muchos de esos hombres se fueron a Guinea al cacao y a la madera, y lo "bien" que se vivía en nuestras montañas antes del esquí. Yo tengo familiares que fueron para allí, y otros que se quedaron y otros que bajaron a la tierra plana.... porque la montaña de fin de semana a esquiar en el año 2000 es una cosa, en 1950 era otra muy diferente....

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    1. De acuerdo, casi todo lo que se echa en falta, viene de que tampoco está en la novela.

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  3. Me gustó mucho la fotografia, la historia y las actuaciones...

    saludos
    Carlos

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    1. La fotografía y la ambientación están bastante conseguidas.

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