lunes, 24 de marzo de 2014

WINDTALKERS (CÓDIGOS DE GUERRA)

Durante la llamada Batalla del Pacífico, que libraron Japón y EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial, el ejército norteamericano, tuvo un verdadero problema con las claves utilizadas en las transmisiones, los japoneses eran capaces de descifrarlas rápidamente y se enteraban de todos los planes del ejército enemigo.
El Alto Mando estadounidense, decide rescatar una vieja idea que se había puesto en práctica durante la I Guerra Mundial, en la que un grupo de indios cherokees utilizaron un lenguaje en clave basado en su idioma durante la Segunda Batalla de Somme. En esta ocasión, los indios navajos serán empleados como locutores de claves para el envío de mensajes secretos. Varias decenas de miembros de esta tribu, serán entrenados para acompañar a los marines en su avance por los archipiélagos del Pacífico, siendo su participación más destacada en la Batalla de la isla de Saipán, en el archipiélago de las Marianas (por allí anduvieron los españoles en otros tiempos), lugar donde se desarrollan los combates que narra el film.
Los mandos, sin embargo, tienen una gran preocupación con que estos operadores sean capturados por los nipones y obligados a revelar las claves, así que deciden poner a cada uno una especie de guardaespaldas que tendrá como única misión proteger la integridad de los navajos, ¿o tal vez sus ódenes van más allá?...


La utilización de operadores navajos en la Batalla del Pacífico, es quizá uno de los hechos más conocidos dentro de las pequeñas historias del enfretamiento entre americanos y japoneses en la II Gran Guerra. John Woo toma como base ese episodio para desarrollar, con un flojísimo guión, una película que nada nuevo aporta a las que han tratado el tema de este conflicto y tampoco al cine bélico en general.


Un reparto encabezado por Nicolas Cage, que debe representar a un tipo que arrastra las consecuencias de haber perdido a todo su pelotón en la primera acción de guerra y haber sufrido él mismo graves heridas. Está afectado psicológicamente, pero además, su pasado civil es el de un inadaptado. ¿Cómo afronta el papel?, pues poniendo cara de tener úlcera de estómago.
El guión monta una historia de amor totalmente increíble entre el propio Cage y una enfermera a la que da vida Frances O'Connor, empeñada en atraer a un tipo que la mira con displicencia y cara de asco.


El realizador se empeña en largos combates, plagados de efectos especiales que, sin embargo, jamás llegan a emocionarnos, en más de una ocasión estamos deseando que acaben de pegar tiros a ver si nos cuentan algo de una vez y es que también se puede uno pasar con el exceso de acción, más cuando vemos a un sinfín de japoneses atacando a un reducido pelotón de yankees, a los que hieren en pienas y brazos, pero a los que nunca acaban de rematar, como si de repente perdieran la puntería y les dieran la opción de guarecerse, a rastras y cojeando, mientras llega el apoyo aéreo.


La película echa mano de todos los clichés del cine bélico, exprimiéndolos hasta llegar a hartarnos. Podría haberse beneficiado de ahorrarnos los últimos minutos (y algunos más) y haber buscado otro final menos complaciente, más crudo, pero más cercano a lo que sería el cumplimiento de las órdenes que se basaban en sacrificar a los menos por la mayoría cuando llegara el caso.
Y es que los atisbos de antibelicismo que asoman alguna vez, poniendo en duda la pertinencia de órdenes que significan un sacrificio de vidas más que cuestionable, quedan a medias, nada que ver con películas como Senderos de gloria o Gallipoli, por citar las dos primeras que se me vienen a la cabeza.


Con un asunto que, como idea de base, podía haber dado mucho más de sí, el film se olvida de la historia y de los personajes y se ceba en la recreación de los combates, en los que además todo resulta demasiado teatral, excesivo. Si la guerra es un infierno, aquí acaba por parecer un ejercicio pleno de efectismo, como si pretendiera mostrarnos su gran capacidad técnica y, a base de esa violencia artísticamente coreografiada, acaba hasta por perder el atractivo visual, para terminar siendo una película de guerra dolorosamente mediocre.





10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Te parece? Hace tiempo que la vi y del tandem John Woo y Nicholas Cage tampoco me esperaba más.

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    2. Bueno, ya sabes que son apreciaciones personales, al final todos tenemos nuestras razones, pero es que a mí se me hacía hasta pesada. Incluso lo teóricamente mejor, porque está muy estudiado y preparado, que son las escenas bélicas, peca por exceso, son tan largas y tantas y echando mano de tantos clichés, que pierden su posible encanto.
      En cuanto al guión, es pésimo.

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  2. No la he visto, pero no creo que la vea. Gracias por el aviso :-)

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    1. La verdad es que da un poco de lástima, porque como siempre, las intenciones son buenas, pero los resultados...

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    1. Lo cierto es que pudo haber resultado bastante más interesante.

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  4. Me gusta más el Nicolas en película de acción más fantásticas: creo que le van más que estos papeles que se acercan más a lo real.

    Saludos Trecce

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