viernes, 21 de octubre de 2016

DRÁCULA DE BRAM STOKER

En 1462 Costantinopla había caído, los turcos musulmanes se extendían por Europa con un ejército vasto y superior en número, atacando en Rumanía y amenazando toda la cristiandad. De Transilvania surgió un caballero rumano de la Sagrada Orden del Dragón, conocido como Draculea (Gary Oldman). La víspera de la batalla, su prometida, Elizabetha (Winona Ryder), a la que él estimaba por encima de todas las cosas en la Tierra, sabía que él debía enfrentarse a un ejército insuperable, de donde quizá jamás regresaría. A pesar de la gran victoria de los cristianos, los vengativos turcos lanzaron una flecha al castillo llevando falsas noticias de la muerte de Draculea, Elizabetha, creyéndole muerto, se arroja al río. Cuando Draculea regresa, tras haber tenido una premonición desgraciada al final de la batalla, descubre el cuerpo de su amada y al enterarse de las circunstancias de su muerte y escuchar de boca de los clérigos que no será enterrada en sagrado por haberse suicidado, estalla en furia y reniega de Dios al que echa en cara el pago que le da tras haber batallado por Él. Jura que se unirá para siempre con su amada fuera de las leyes de Cristo.
Más de 400 años después, el joven abogado Jonathan Harker (Keanu Reeves) viaja a un castillo perdido de Transilvania, para cerrar unos negocios de la firma que representa con el conde Drácula (Gary Oldman), que quedará fascinado por una fotografía de Wilhemina (Mina) Murray (Winona Ryder), la novia de Harker, que le recuerda a su Elizabetha y viaja hasta Londres cruzando el océano del tiempo, para conocerla. Ya en Inglaterra, conquistará y seducirá a Lucy Westenra (Sadie Frost), la mejor amiga de Mina.


Los interpretes logran dar intensidad a sus personajes, en el caso de Anthony Hopkins, acompañado de cierto histrionismo, aunque no sé si por iniciativa del actor o a petición de Coppola.
Buena fotografía y una partitura que acompaña muy bien la narración. Aunque a algunos les parezcan un poco desfasados los efectos especiales, hay que señalar que Coppola evitó por todos los medios acudir a medios digitales, como deseaba su equipo, recurriendo a métodos más tradicionales.


Hay una controversia que no creo que se cierre jamás debido al añadido del nombre del autor de la novela (el irlandés Bram Stoker) en el título del film, incluso quienes separan las películas de las obras en que están basadas, cuando aquellas se inspiran en un texto literario, entran en la disputa, pues aunque la película es la que más fielmente sigue el texto de Stoker, hay algo que cambia totalmente el sentido del libro y son las secuencias de introducción en las que se cuenta la historia de Drácula y Elizabetha. Esta historia de tragedia amorosa, inventada por el guión del film, hace que la percepción que tenemos del conde, cambie totalmente, pues su amor por Elizabetha, lleva al espectador a ser comprensivo con algunas de sus maldades, mientras en la novela, Drácula es un ser abominable y malvado, sin que haya ninguna historia previa que lo justifique. Seguramente la controversia se hubiera solucionado titulando el film "Drácula de Coppola".


En cualquier caso, estamos ante una película brillante, ambientada en una barroquismo decadente y excesivo, bien rodada y que trata de buscar una visión diferente del mito del vampiro tantas veces llevado a la pantalla.




10 comentarios:

  1. Buena película con un Coppola acertado... Aunque me quedo con la novela, algo que suele ser recurrente con las adaptaciones. Pero sin duda un esfuerzo interesante y con un estilo muy acertado.

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    1. En efecto, un esfuerzo por aportar algo nuevo.

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  2. Me gustan mucho las películas de este genero Trecce, y he leído la novela. Esta película también la he visto, pero para mi el mejor actor que ha interpretado el papel de Drácula ha sido Christopher Lee.
    Un abrazo y buen fin de semana.

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    1. Christopher Lee siempre será el Drácula por excelencia.

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  3. Enorme película!!!!
    Enorme Coppola!!!!!

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  4. Me resultó eso mismo, barroca y algo pesada...de pequeña poblaba mis pesadillas (y eso que sólo lo veía un momento de refilón o como mucho oía algo de las pelis desde mi cama)

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    1. El barroquismo está buscado por el realizador y, si no te gusta mucho el género, pues sí puede hacerse pesada.

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  5. Seguramente el Drácula histórico también tendría sus buenos motivos, y lo mismo eran asimismo mal de amores.

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  6. Puede que así fuera o quizá más prosaicos, simplemente necesitaba la sangre para vivir.

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