martes, 20 de agosto de 2013

EL GUANTE DE TERCIOPELO

Que alguien conocido y estimado tenga la intención de pedirnos escribir un prefacio para su próximo libro no tiene por qué ocasionar necesariamente raptos de angustia. Pero esto es lo que le ocurre al protagonista del relato, John Berridge, que se siente cautivado por la dama que acaba de ver y es lo suficientemente ingenuo para pensar que ha sido objeto de un flechazo amoroso, hasta que la hermosa dama que le va dando carrete hasta hacerle creer que se interesa por él, le pide un prólogo para su nueva obra. El cuento sugiere que el escritor sueña con conocer una mujer que no haya a su vez escrito un libro, o varios, y a la que no le interese hacerlo.
 
 
 

6 comentarios:

  1. James una vez más nos hace reflexionar sobre las relaciones de amistad que a veces no son del todo honestas.

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    1. Yo creo que la princesa expuso su deseo desde el primer momento, por lo tanto no creo que su comportamiento haya sido deshonesto o interesad. Mas bien creo que Berridge se montó un rollo mental.
      Saludos

      http://hojasenelatico.blogspot.com.co/

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    1. Aunque el pobre escritor, no sacó chicha en este caso.

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