viernes, 28 de febrero de 2025

EL ÚLTIMO METRO

 


En 1942, durante la ocupación de París por las tropas alemanas, un grupo de actores trata de sacar adelante una obra de teatro. Nadie sospecha que, en el sótano del edificio, se oculta el director del grupo, un hombre de origen judío que desde su escondrijo dirige la obra a través de las indicaciones que da a su mujer, que es la protagonista.


Como no podía ser menos, el asunto de la ocupación alemana está presente a lo largo de toda la película: La censura, el control sobre la población, el racionamiento, los bombardeos, el colaboracionismo y las delaciones, la persecución a los judíos... Sin embargo, François Truffaut no hace una película política, se limita a retratar la situación, a ponernos en contexto para aventurarse por otros caminos además de los de la miseria y la opresión que sufrió la población en los dos últimos años de la ocupación nazi. Así tenemos ante nosotros, repito que además de esos temas, aquellos otros que son casi una constante en el cine del maestro francés: las relaciones interpersonales y sus dificultades, con el típico triángulo amoroso; el respeto por la homosexualidad; el amor a la infancia o esos toques de humor tan típicos de sus obras.


Truffaut rinde su particular homenaje al mundo del teatro, su diaria lucha de titanes para que las salas continúen abiertas, situación agravada aquí por las concretas circunstancias. Vemos los entresijos del mundillo, desde el trabajo de los subalternos, hasta los problemas, casi siempre financieros, de los promotores, pasando por las peculiaridades de los artistas, sus pequeñas manías o los nervios del estreno. 
Una especie de cántico a la libertad, el mundo de la escena se convierte en una forma de expresión de la voluntad de los oprimidos para enfrentar la represión. 
Con una evocadora fotografía de Néstor Almendros, la narración nos conduce hacia un admirable final muy ingenioso, que nos va a provocar una amplia sonrisa que no podremos reprimir.




4 comentarios:

  1. Creo que el cine francés (y en general todas las películas) evita la realidad de la 2GM, no todo fue resistencia en Francia (aunque lo quieren representar así), también hubo colaboracionismo y una gran cantidad de gente que se ajustó a la situación que había.
    Un saludo.

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    1. Resulta que cuando acabó la guerra, todos habían estado en la resistencia, cuando sabemos que no fue así.

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  2. Homenaje de Truffaut al mundo del teatro y notable drama sobre la ocupación alemana, con triángulo amoroso incorporado. Protagonizada por dos estrellas del cine francés, es uno de los títulos más comerciales del realizador, quien debía querer resarcirse tras unos cuantos fracasos de taquilla.

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