lunes, 2 de noviembre de 2026

NO MATARÁS

 


Jacek (Miroslaw Baka), un muchacho de veinte años, asesina a un taxista: el chico intenta estrangularlo y luego lo golpea hasta la muerte con una piedra. Capturado horas después del asesinato, Jacek es enviado a prisión y sometido a juicio por el Estado. El joven e idealista abogado Piotr (Krzysztof Globisz) decide defender al chico en el juicio, pero a pesar de sus esfuerzos no conseguirá librar a su defendido de la última pena.


La cinta de Krzysztof Kieślowski, es una especie de versión extendida del quinto episodio de la serie Decálogo, emitido por la televisión polaca e inspirado en el quinto mandamiento: No matarás. La película contiene una de las escenas de asesinato más impactantes, detalladas y directas de la historia del cine.


La película de Kieślowski formó parte de un debate nacional sobre la pena de muerte y la representación que de ella hace el realizador polaco, conmovió tanto a las autoridades que, de momento, establecieron una moratoria de cinco años sobre la pena capital. 
El director polaco se aparta de los parámetros de este tipo de films, ninguno de los dos muertos despertarán nuestra empatía. El taxista es un tipo desagradable que resulta bastante antipático y el joven asesino se comporta como un psicópata y no solo cuando comete el crimen.
El film constituye una crítica directa, tanto en el plano histórico como en el ideológico, contra la pena de muerte, pero también y con no menos contundencia, contra el asesinato. En ella vemos el sinsentido del primer acto de muerte, una chapuza violenta y casi fallida en su ejecución y, por otro lado, la muerte "legal", aplicada de manera fría y calculada, ejecutada con perfección. Queda al albedrío del espectador si el ajusticiamiento de un reo sirve para algo.




viernes, 30 de octubre de 2026

NO AMARÁS

 


Tomek (Olaf Lubaszenko), un joven de diecinueve años, un solitario empleado de correos, se enamora de Magda (Grazyna Szapolowska), una artista treintañera que vive en el edificio de apartamentos frente al suyo. Espiándola a través de un teleobjetivo, Tomek desarrolla una relación unilateral e increíblemente íntima con su objeto de deseo; observa a Magda desvestirse, cocinar, hacer el amor y vivir sus minutos más mundanos. Cuando Tomek decide involucrarse más en la vida de Magda —haciéndole llamadas telefónicas, robándole el correo…—, finalmente decide conocerla en persona y confesarle su relación voyeurista. Al principio, Magda se siente repelida, pero luego atraída por la obsesión del chico con ella. Finalmente, invita a Tomek a su casa y propicia un encuentro sexual entre ambos. Contrario a sus expectativas, Tomek reacciona con horror al encontrarse con la persona real que había idealizado.


A finales de la década de los 80 del pasado siglo, Krzysztof Kieślowski realizó para la televisión una de sus obras más importantes: Decálogo, una obra basada en la estructura de los Diez Mandamientos, en la que el realizador polaco hablaba del ser humano y de sus contradicciones morales. Este film está basado en el sexto episodio de esa serie: No cometerás adulterio, aunque ambas obras difieren, con finales distintos.


Película perturbadora por momentos en la que Kieślowski ofrece un particular relato, original por su sencillez, no solo sobre el amor y el sexo, sino sobre las relaciones humanas en general, las dificultades que plantean y su repercusión emocional en las personas, logrando transmitir al espectador una sensación de historia cotidiana con momentos intimistas.





jueves, 29 de octubre de 2026

TRES COLORES: ROJO

 


Valentina (Irène Jacob), una joven estudiante que se gana la vida como modelo, salva la vida de un perro al que accidentalmente ha atropellado. La búsqueda de su dueño la conduce a un juez jubilado que tiene una extraña obsesión: escuchar las conversaciones telefónicas de sus vecinos. A Valentina le desagrada la conducta del hombre, pero no puede evitar ir a verlo.


Considerada por algunos la mejor película de las tres, incluso de su carrera en general, Krzysztof Kieślowski cierra su trilogía Tres Colores con una brillante reflexión sobre el destino y el azar.


La innovadora puesta en escena permite que la película y sus personajes, resulten subyugantes para el espectador, sumergiéndolo en el mundo de dichos personajes y evocando empatía con ellos y sus destinos. No solo con la pareja protagonista, sino con el aspirante a juez vecino de Valentina y su novia, en una historia paralela. La película refleja las implicaciones de tender una mano fraternal a quien la necesita.




miércoles, 28 de octubre de 2026

TRES COLORES: BLANCO

 


Karol Karol (Zbigniew Zamachowski) es un inmigrante polaco que vive en Francia. Su esposa le pide el divorcio (su razón: su matrimonio nunca se consumó) y luego amenaza con acusarle de incendio provocado tras prender fuego a su propio salón de peluquería. Sin dinero, sin techo y sin dignidad en París, el desventurado peluquero conoce a su compatriota polaco Mikoaj (Janusz Gajos), cuya extraña oferta le proporciona tanto una oportunidad de regresar a Polonia, como una inesperada segunda ocasión para él mismo. De vuelta a su país, Karol reconstruye su vida a través principalmente de especular en diversos negocios, y descubre que el dinero puede devolverle el poder que siente haber perdido. Su creciente riqueza cambia su relación con Mikoaj, sus ambiciones y su comprensión de lo que quiere de Dominique (Julie Delpy), situándole en un camino profundamente personal hacia la venganza.


Probablemente la más ingeniosa y la más cruda de las tres películas que conforman la trilogía dirigida por Krzysztof Kieślowski.


Al tiempo que narra la historia de venganza de Karol, la película logra ser una divertida comedia negra sobre las desigualdades económicas entre Europa del Este y del Oeste y una sublime reflexión sobre un amor retorcido, aunque seguramente a más de uno le resulte difícil o imposible entender dónde está la igualdad (la segunda palabra del lema de la Revolución Francesa), escondida entre el entramado de ironías que propone el realizador polaco, que confía en la inteligencia del espectador para interpretar sus sugerencias.




martes, 27 de octubre de 2026

EN UN LUGAR DE ÁFRICA

 

El libro es en parte una historia autobiográfica, ambientada antes y durante la Segunda Guerra Mundial. La familia Redlich huye de los nazis que han tomado el poder en Alemania. Obligados a abandonar su tierra natal por ser judíos, se encuentran en Kenia, entonces colonia británica. Walter Redlich, el padre de familia, era un respetado abogado y notario en Alemania, pero se ve obligado a trabajar como encargado de una granja en África Oriental. A su esposa, Jettel, le resulta difícil adaptarse al país extranjero y a la nueva cultura, y añora su vida en Alemania antes de la llegada de los nazis. Por otro lado, su hija Regina se enamora de la región y se adapta rápidamente a su nuevo hogar, vivirá la experiencia como una especie de aventura, asiste a una escuela inglesa y se adapta cada vez mejor a Kenia. La familia se entera de los crímenes nazis en Alemania por otros judíos exiliados y por los ingleses y son conscientes de las persecuciones de judíos en toda Alemania en noviembre de 1938. Se enteran de la muerte de los padres de Jettel y del padre y la hermana de Walter en un campo de concentración en el este. Tras la guerra, a Walter le ofrecen un puesto de juez en Alemania. Walter desea regresar a Alemania, pero su hija y su esposa no quieren abandonar Nairobi. 
La alemana Stefanie Zweig, que pasó por una experiencia similar a la de la protagonista de la novela y cuyas experiencias personales le sirven de inspiración, reflexiona en esta historia sobre el hogar, y la identidad, caracteres con los que, a pesar de lo que algunos crean, no nacemos, sino que nos vienen dados por una serie de circunstancia, entre otras, seguramente las más importantes, nuestras vivencias de infancia y juventud. Regina oirá hablar a sus padres y a otros refugiados de patria e identidad y no comprenderá muy bien sus añoranzas, porque para ella, su hogar, su patria, son el lugar en el que vive, en el que tiene a sus amistades, como Owuor, el sirviente nativo de la familia, todo un personaje que le enseñará las costumbres y el idioma locales. Al fin y al cabo, para ella, serán los años más importantes de su vida y allí desarrollará un amor por lo africano y sus habitantes que la acompañará para toda su vida y, aunque regrese a Alemania con sus padres, su corazón permanecerá en África, el lugar que siente como su hogar. 
Un relato tan entrañable como singular que refleja lo dura que debió ser la situación para las familias desplazadas a su pesar y, por contra parece una novela de aventuras en tono costumbrista, cuando lo vivimos desde los ojos de la joven protagonista.



lunes, 26 de octubre de 2026

TRES COLORES: AZUL

 


Tras la muerte de su marido y su hija pequeña en un accidente de automóvil, Julie (Juliette Binoche) no encuentra el valor para suicidarse y decide construir una nueva vida, anónima y totalmente independiente. Al dejar su mansión campestre para mudarse a un apartamento en París, pronto descubre que la libertad no es tan fácil de alcanzar como esperaba. Los vecinos le piden ayuda y amistad, y las dudas sobre la fidelidad de su marido avivan los celos.


Primera de las tres películas de Krzysztof Kieślowski inspiradas en el lema de la Revolución Francesa (Igualdad, libertad, fraternidad), cuyos títulos se corresponden con los colores de la bandera. El film es algo más que un estudio desgarrador sobre el duelo; es también una historia de liberación, en la que Julie intenta liberarse del pasado mientras se enfrenta a verdades sobre la vida de su difunto esposo.


Con fotografía de Slawomir Idziak y una banda sonora de tonos operísticos de Zbigniew Preisner, la película se transforma también en una experiencia sensorial en la que no hay fáciles lecciones morales, sino un examen lúcido del estado mental de una mujer. 
Binoche nos ofrece una gran interpretación y muestra un personaje sereno, fuerte, obstinado y profundamente consciente de que el corazón guarda misterios que ni nosotros, ni quienes nos rodean, llegaremos a comprender.




viernes, 23 de octubre de 2026

LA DOBLE VIDA DE VERÓNICA

 


Weronika vive en Polonia y tiene por delante una brillante carrera como cantante, pero padece una grave dolencia cardíaca. En Francia, a más de mil kilómetros, vive Véronique, otra joven idéntica que guarda muchas similitudes vitales con ella, como su gran pasión por la música. Ambas, a pesar de la distancia y de no tener aparentemente ninguna relación, son capaces de sentir que no están solas.


La película que lanzó a la fama internacional a Krzysztof Kieslowski, en ella el realizador y guionista polaco reflexiona sobre el azar y las circunstancias, con el destino que algunos sueñan les depare la oportunidad de encontrar un alma gemela, el deseo de que haya alguien en el mundo que pueda compartir sin palabras nuestros amores y alegrías más íntimos, la máxima expresión de apoyo personal. Las dos protagonistas (interpretadas ambas por Irène Jacob), nacidas el mismo día, no se conocen, pero las dos perciben que comparten con otra persona un enigmático vínculo.


Con la ayuda de la deslumbrante fotografía de Slawomir Idziak y la evocadora banda sonora operística de Zbigniew Preisner, esta ambigua y enigmática película se convierte en toda una sinfonía de sentimientos aunque para más de uno pueda resultar sencillamente desconcertante.