viernes, 23 de enero de 2026

VIAJE A CITERA

 


Un viejo comunista, Spyros (Manos Katrakis), regresa a Grecia ya anciano, tras pasar los últimos 32 años en la Unión Soviética. Gracias a un permiso de unos días, el hombre puede volver a su hogar en su país natal. El regreso servirá para desenterrar fantasmas del pasado, y el reencuentro con su familia abrirá también heridas que creía cerradas.


El film sigue los largos y erráticos vagabundeos de Spyros en su intento de llegar a la isla griega de Citera. El anciano izquierdista intenta reconectar con su vida anterior y su tierra ancestral, solo para descubrir que un hijo y un país se le vuelven prácticamente desconocidos; lleno de frustración, prefiere no hablar de su pasado.


Theo Angelopoulos realiza una meditación profundamente poética sobre la incapacidad de un hombre para reconciliarse con su presente y la incapacidad de un país para resolver su pasado. 
Las ricas metáforas visuales, conforman un lenguaje de un realismo crítico que combina la elegancia formal con una realidad no demasiado amable, apartada de toda belleza que no sea la de la naturaleza.




jueves, 22 de enero de 2026

LA ETERNIDAD Y UN DÍA

 


Alexandros (Bruno Ganz), un celebre escritor griego, va a cerrar su casa de la playa en la que cree que será la última vez que lo haga, pues presiente que la muerte está cercana. Un día lluvioso, su vida se cruza con la de un niño albanés, inmigrante ilegal, al que rescata de los traficantes de menores. Con él y con los recuerdos de su vida pasada y de Anna (Isabelle Renauld), su esposa fallecida, pasará su último día antes de ingresar en el hospital. 


Alexandros emprenderá un viaje metafísico a través de su pasado y presente cuando siente que anhela una última oportunidad para capturar los preciosos momentos perdidos de la verdadera felicidad que conoció, a veces sin ser consciente de ella, aunque solo sea por un día.


Dirigida por Theo Angelopoulos la película contrapone los colores apagados y fríos de un presente siempre envuelto en lluvia, con la calidez y la luz del sol de los recuerdos del pasado. La alegría de un tiempo que se fue y que quizá el protagonista no supo valorar ni disfrutar y la tristeza de un presente en el que Alexandros, en su último día antes de entregarse a la muerte que se aproxima inexorable, descubre el sentido de la existencia gracias al pequeño albanés. El final de una vida y el principio de otra y en medio, la felicidad y el desengaño; la solidaridad y la maldad, al fin y al cabo, lo que es la vida.




miércoles, 21 de enero de 2026

PAISAJE EN LA NIEBLA

 


Decididos a encontrar a su padre, a quien no conocen, dos niños griegos, Voula (Tania Palaiologou), de once años, y su hermano Alexandros (Michalis Zeke), de cinco, emprenden un peligroso viaje hasta la lejana Alemania.


Dirigida por Theo Angelopoulos, el difícil camino que recorren los niños es toda una alegoría de la iniciación a la vida adulta, con sus luces y sus sombras, sus peligros y sus momentos de paz; situaciones en las que el bien y el mal se dan la mano.


En su viaje hacia el norte, en la Grecia rural, se encuentran con una plétora de personajes e imágenes alegóricas al estado del país: Un tío que se niega a hacerse cargo de los niños, un camionero que viola a la niña y el joven Orestes (Stratos George o'Glou), que trabaja con un grupo de actores ambulantes y emerge como un oasis en un clima de hostilidad y explotación. 
De atmósfera sombría y desolada, el film está plagado de metáforas tan impresionantes como perturbadoras. Las interpretaciones de los dos niños, presentes en casi todas las secuencias, son sencillas y tan evocadoras y tiernas, como tristes y dolorosas.




martes, 20 de enero de 2026

POTSDAM

 


Potsdam, que se había librado de los bombardeos durante prácticamente toda la Segunda Guerra Mundial, casi al final de la misma, fue bombardeada por la RAF, quedando gravemente dañada y su centro histórico casi destruido.


Si a ello añadimos que el gobierno de la Alemania del Este se empeñó en arrasar todo vestigio del militarismo prusiano, con la disculpa de que había muchos edificios que habían quedado seriamente afectados por los bombardeos, demolieron lo que les pareció.


Ya sabéis aquello de hacer de la necesidad virtud y esta nueva situación permitió replantearse algunas cosas, encontrar nuevas soluciones urbanísticas y establecer espacios amplios y diáfanos.


Entre julio y agosto de 1945,  se celebró la conocida como Conferencia de Potsdam, que reunió a los líderes de EE.UU., URSS y Gran Bretaña, para decidir el futuro de Europa en general y de Alemania en particular, tras el fin de la guerra.


A 35 kilómetros de Berlín (poco más de cuarenta minutos), situada al suroeste de la capital federal, actualmente es la capital del Estado Federal de Brandeburgo.




La Puerta de Brandeburgo de Potsdam.









Palacio y jardines de Sansoucci, fue la residencia de verano de Federico II el Grande, un lugar ameno y lleno de posibilidades para el recreo de los sentidos. Allí debió encontrar refugio el monarca para librarse de las preocupaciones del gobierno, no en vano, sans soucci, significa sin preocupaciones en el francés que se hablaba en la corte.





Puente Glienicke, sobre el río Havel, un lugar donde en más de una ocasión tuvieron lugar intercambios de espías durante la llamada Guerra Fría.






En torno a la ciudad hay alrededor de veinte lagos, ríos y canales y resulta delicioso perderse por alguno de los paseos que los bordean, descubriendo encantadores lugares rodeados de exuberante vegetación, con algunas curiosas y llamativas construcciones.














La Nauener Tor, en la calle principal del centro histórico.



El Palacio Nuevo, situado en el lado occidental de los jardines de Sanssouci.