martes, 23 de noviembre de 2021

EL ÚLTIMO ATARDECER

 


Brendan O'Malley (Kirk Douglas), un antiguo pistolero, llega a México en busca de Belle (Dorothy Malone), un antiguo amor que resulta estar casada con el alcoholizado John Breckenridge (Joseph Cotten). Éste le pide ayuda para conducir un rebaño a Texas. Tras los pasos de O'Malley va Dana Stribling (Rock Hudson), un vengativo sheriff que ha convertido su arresto en algo personal. Tanto O'Malley como Stribling se unirán al arreo de ganado y a medida que se acercan a Texas, aumentan las tensiones, sobre todo porque Stribling está empezando a cortejar a Belle y O'Malley se siente cada vez más atraído por la hija de esta, Melissa "Missy" (Carol Lynley).


El guión, de Dalton Trumbo, se basa en la novela de Howard Rigsby "Sundown At Crazy Horse". Un libro que no tiene especial relevancia, salvo por un personaje, el de Brendan O'Malley, un tipo con un pasado oscuro en pos de un amor de adolescencia al que quiere demostrar que ha cambiado y del que sigue enamorado, sin darse cuenta de que aquella niña del vestido amarillo, es hoy una mujer casada y con una hija de 16 años. El papel se lo reserva para sí Kirk Douglas, cuya productora estaba tras el proyecto y nos ofrece otra interpretación a la altura de las que nos tiene acostumbrados.
Aún con el éxito de Espartaco bien reciente, Douglas encarga el guión al mismo guionista, Dalton Trumbo y el resultado es otro gran trabajo, un guión de gran altura, con diálogos y momentos realmente conseguidos.
Y así tenemos una película cargada de nombres míticos, desde los ya citado hasta Robert Aldrich en la realización, Ernest Laszlo en la fotografía (qué maestría en general y particularmente en las tormentas cuando atraviesan paisajes casi desérticos), Michael Luciano como montador o Dimitri Tiomkin, autor de la canción que se repite en algunos momentos del film, "Pretty little girl in the yellow dress". 


Douglas, como queda dicho, está inmenso, pero el resto de actores no le van a la zaga, empezando por Rock Hudson, fuera de sus papeles habituales y la breve, pero gran interpretación de Joseph Cotten. Pero si hay papeles a destacar, son los de las dos mujeres, muy bien desarrollados por Dorothy Malone y Carol Lynley, magníficamente dirigidas, que nos ofrecen personajes fuertes que no renuncian para nada a su feminidad (todo lo contrario) al tiempo que son capaces de desempañar trabajos de hombres y de mostrar coraje y determinación ante las circunstancias, tantas veces adversas, del duro mundo que las rodea.


Un western atípico y muy curioso, con muchas cosas típicas del género (cabalgadas, tiroteos, peleas, arreo de ganado, bandidos...), pero con una fuerte carga de romanticismo y unos personajes bien dibujados y muy particulares. Ese pistolero aficionado a la poesía, impulsivo, salvaje, pero sensible por momentos. Una historia en la que todos pierden, con un final memorable, trágico pero también lleno de romanticismo. Una película, en definitiva, de esas que gusta a los amantes del género, pero también a quien busque otro tipo de cine, algo más que una simple película del oeste. 
Y Kirk Douglas atreviéndose a cantar el "Cucurrucucú paloma" en castellano, en una de tantas escenas memorables del film. No se la pierdan.




4 comentarios:

  1. Dos actorazos de la época dorada del séptimo arte. Tal cómo has descrito la peli, me llama mucho verla.
    Saludos!

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  2. Que tal Trecce!
    Una estupenda película que siempre apetece recordar. Ese detalle de Douglas cantando es muy recordado...jeje
    Saludos!

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