miércoles, 30 de septiembre de 2026

UNA GALLINA EN EL VIENTO

 


Cuando el marido de Tokiko (Kinuyo Tanaka) vuelve de la guerra, se encuentra con una terrible situación: su mujer ha tenido que prostituirse en un burdel local para pagar la atención médica que necesita su hijo enfermo.


Tokiko realiza trabajos de costura para sobrevivir como puede con su hijo, mientras los vendedores oportunista inflan los precios haciendo muy difícil la subsistencia. Al regresar su esposo del frente, le confiesa la triste verdad de lo que se vio obligada a hacer, sin saber que revelarle su decisión, fruto de la desesperación, podría desencadenar un comportamiento brutal. No está preparada para la magnitud de su reacción. 
La película resulta inusualmente dura comparada con los plácidos melodramas habituales al estilo de Yasujirō Ozu. El maestro japonés hace un uso magistral de la elipsis para sugerir el duro momento en que la protagonista se ve obligada a entregarse por dinero, pero no nos ahorrará ni una imagen del momento más dramático del enfrentamiento entre la pareja, seguramente la secuencia más dura, cruel y violenta de toda su filmografía.


La narración se transforma en una parábola sobre la situación de un país hundido, humillado y ocupado por los vencedores. Sumido en la pobreza y habiendo perdido sus referentes de un pasado glorioso, los hombres que han sido derrotados en el campo de batalla, regresan a casa y la única manera de redimir su orgullo, es emprenderla a golpes con sus esposas.
A pesar de la apariencia, el final no es feliz, la reconciliación del matrimonio es obligada, por ellos mismos, sí, pero obligada, en beneficio del futuro de su hijo, como el mismo país, que ha de agachar la cabeza ante la derrota en la esperanza de que su sacrificio beneficie a la generación siguiente.
Historia representativa de la postguerra japonesa: cuando los combatientes volvían a casa, no podían ni imaginar los tremendos sacrificios que habían tenido que hacer sus familias para sobrevivir durante su ausencia.




4 comentarios:

  1. Creo que no la he visto, y eso que colecciono y veo con frecuencia la filmografía de Ozu . Buen repaso estás haciendo de las películas de este maestro japonés, acaso el mejor director del país oriental.

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  2. Los traumas de un país que perdió la guerra.

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