En julio de 1914, un crucero de lujo zarpa de Italia con las cenizas de la famosa cantante de ópera Edmea Tetua. El barco está lleno de sus amigos, cantantes de ópera, actores y todo tipo de personas exóticas. La vida es dulce los primeros días, pero al tercer día el capitán tiene que salvar del mar a un gran número de refugiados serbios que han escapado en los albores de la Primera Guerra Mundial y están perdidos en el mar.
Fellini nos ofrece nuevas y espectaculares secuencias de gran poder visual, retrato de una época ya pasada.
El film se presta inmediatamente a una enorme variedad de sugerencias y significados entre esa multitud de personajes bufonescos y caricaturescos, alegres o amenazantes. De cualquier modo, como señalaba el propio maestro italiano, la película es como un sueño y como tal la ha rodado, con las imágenes que provienen de su fantasía.




Es que ni la oí nombrar. Claro te quedas con dos o tres de Fellini y como ya tienen sus años no indgas más. He mirado que tiene muy buena puntuación entre los criticos y que está en una plataforma. Le daremos una oportunidad a ver que tal.
ResponderEliminarUn tanto surrealista.
EliminarTiene momentos maravillosos, y ningún prejuicio a la hora de mostrar su carácter de recreación fantasiosa (ese mar de mentira...).
ResponderEliminarPuro artificio explícito.
EliminarBrillante y satírica alegoría sobre el fin de una época, donde Fellini escenifica el colapso de la aristocracia europea a las puertas de la Primera Guerra Mundial a bordo de un crucero tan surrealista como decadente.
ResponderEliminarToda una sátira onírica.
Eliminar