Años después del asesinato de Alice Barlow (Marie Wright) a manos de un ladrón que buscaba sus joyas, los recién casados Paul (Anton Walbrook) y Bella Mallen (Diana Wynyard) se mudan a la misma casa donde se cometió el crimen. La felicidad de la mujer termina cuando empieza a oír ruidos que la aterrorizan. B.G. Rough (Frank Pettingell), dueño de un establo que tiene coches de alquiler y antiguo detective retirado que trabajó en el caso Barlow, sigue en el barrio y empieza a sospechar de Paul, quien, según él, guarda un asombroso parecido con un familiar de la difunta asesinada.
El éxito de la obra, tanto sobre las tablas como en el cine, animó a la Metro-Goldwyn-Mayer, a adquirir los derechos del original, con una cláusula que exigía la destrucción de todas las copias de esta película que ahora comentamos, dirigida por el británico Thorold Dickinson.
Sin duda eclipsada por el remake que se hizo cuatro años después, merece la pena ver esta primera adaptación, una película claustrofóbica sobre el miedo doméstico.




Pues me parece interesante de ver Trecce. Gracias.
ResponderEliminarAbrazos.
Creo que lo es.
EliminarMe llama la atención que en muchas páginas de cine las películas clásicas con un buen guion suelen tener críticas muy altas. Y cuando uno se sienta a verlas, muchas veces entiende perfectamente por qué. Tenían algo especial: sabían crear tensión, ambiente y personajes con muy pocos recursos.
ResponderEliminarHoy, en cambio, a veces uno mira las valoraciones actuales y no sabe muy bien qué pensar. O los críticos estaban echando la siesta cuando vieron la película… o a algunos se les ha perdido el gusto por una buena historia por el camino. Y con las puntuaciones de los usuarios pasa un poco lo de siempre: para gustos, los colores.
Esta también la tengo en mi lista de vistas y con buena puntuación, así que seguro que la disfruté. Hace muchos años que dejé de ver cine clásico, no por falta de ganas, sino porque consumí bastantes en mi época de soltero. Las recuerdo, aunque sin poder entrar en tantos detalles como haces tú, que siempre viene muy bien para refrescar la memoria.
La pena es que ahora no siempre es fácil encontrarlas. Y es una lástima, porque el cine clásico tiene un encanto muy particular. Gracias de nuevo por la recomendación.
Una frase muy manida es aquella de que ya no se hacen películas como estas, pero es que en ocasiones resulta bastante acertada.
EliminarTodo un misterio el film. La presentación invita sin dudas. Un abrazo Trecce
ResponderEliminarMuchas gracias.
EliminarUn saludo.