Dos niñas aparecen muertas en el trastero de un sótano. Cuatro años después, su asesino escapa de la cárcel y los peores temores se hacen realidad: otra pequeña es asesinada con signos de haber sido violada. La situación escapa a todo control. En un ambiente de histeria colectiva provocado en gran parte por los medios de comunicación, Fredik Steffansson, el padre de la última víctima, decide vengarse tomándose la justicia por su mano. Pero la brutalidad resulta contagiosa y las consecuencias son devastadoras. La caza del asesino desencadena una ola de violencia sin precedentes que obligará a los ciudadanos a enfrentarse a preguntas escalofriantes: ¿Quién debe morir? ¿Qué vida es más valiosa?
La novela escrita por los suecos Anders Roslund y Börge Hellström, no es policiaca al uso y de hecho, la investigación dirigida por su protagonista, el policía Ewert Grens, aunque es indudable que tiene su peso, no deja de tener un valor relativo, la verdadera trama está en otra parte, en el dilema moral que plantea con la actuación del padre de la última niña asesinada. Cuando confiesa su actuación entra en juego lo que de verdad los autores plantean al lector: ¿Ha sido lícita la actuación del padre o debe ser condenado por haber cometido un asesinato?
El fiscal tratará de hacer ver que ha incumplido la ley al tomarse la justicia por su mano y que estuvo cuatro días preparando la muerte del pederasta, por lo que estamos ante una actuación premeditada. La abogada defensora, intentará hacer valer un párrafo del Código Penal en el que se indica que no es delito una acción cometida en legítima defensa o en defensa de los demás que utilice una fuerza razonable. Como quiera que el acusado consideró que si se entretenía en dar aviso a los policías que estaban en el lugar daría tiempo al pederasta para escapar (ya se había escapado de la policía anteriormente, incluso con grilletes), decidió actuar para salvar la vida de otras dos niñas de las que le había oído pronunciar su nombre y que asistían al parvulario alrededor del que merodeaba. La opinión pública lo considera un héroe, pero si es declarado inocente, se van a producir linchamientos al estilo del Viejo Oeste Americano, por parte de ciudadanos que se van a aferrar a este antecedente para deshacerse por su cuenta de violadores y pederastas que se encuentren fuera de prisión.
Al final, en la novela no triunfan los policías sobre los delincuentes o los buenos sobre los malos, porque en este caso, aunque los hay, el planteamiento va por otro camino y está construido a modo de denuncia social, la de que algo en las leyes no acaba de encajar bien cuando una persona que ha salvado a dos niñas de ser torturadas, violadas y asesinadas y a sus respectivas familias del sufrimiento a que se verían sometidas, puede se condenado a verse privado de libertad, es decir, castigado. La novela plantea también otros asuntos, como la vida carcelaria con algunas de sus peculiaridades, o de la prensa, de su carácter investigador y de denuncia y del poder que tiene a la hora de movilizar a la opinión pública (para bien o para mal), no olvidemos que de los dos autores, Roslund es periodista y Hellström era un exdelincuente inmerso en el activismo por la reinserción de expresidiarios.
Como dicen los autores, esto es una novela, pero no olvidemos que personas como Bernt Lund, el asesino pederasta, con sus sádicas emociones y su incapacidad para relacionarse a nivel emocional con los demás, recorren nuestras calles y pueblan las redes sociales.

Es un gran dilema moral. Un beso
ResponderEliminarY tanto.
EliminarNo conocía ni a los autores ni la novela, pero con lo que cuentas ya me has despertado la curiosidad. Contigo mi lista de pendientes no deja de crecer… la tenía bastante parada y me la estás reactivando sin remedio.
ResponderEliminarGracias por la recomendación. A ver en qué momento me lanzo con ella.
Un saludo.
Más que una recomendación, que no lo es, una escueta reseña y mi breve comentario.
EliminarPensé que todo lo que compartías iba en clave de recomendación, por eso tiré por ahí al comentar. En cualquier caso, la historia ya de por sí me parece potente y me atrae leerla. Pero al final uno no se queda solo en la novela. Una cosa es verlo ahí y otra pensar que no está tan lejos de la realidad. Ahí es donde el planteamiento que haces al final pesa de verdad.
EliminarGracias de nuevo.
Veo películas y leo libros que, en ocasiones, no me gustan, pero me merecen tanto respeto las personas capaces de hacer una película o de escribir un libro que pocas veces lo digo de forma explícita, es más, casi siempre, en estos casos, trato de sacar algo positivo.
EliminarLo que procuro hacer es exponer lo que he visto o he leído de forma que quien a su vez tenga la paciencia de leerme, saque sus conclusiones y pueda tomar la decisión de ver un film o leer un libro, aunque sí es cierto que cuando me gusta, al menos a veces, lo dejo entrever o lo digo claramente.
Perdona por el rollo y gracias a ti por tus inteligentes comentarios.
En los últimos meses se han hecho públicas cuestiones similares por parte de los "poderosos" sin que nada sucediera, ¿qué se puede esperar del sistema de justicia?
ResponderEliminarSaludos,
J.
Que es imperfecto.
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