miércoles, 30 de junio de 2010

ASESINATO

Año 1930, así pues seguimos en plena transición hacia el cine sonoro y continúa notándose en la manera de rodar la película. Digo notándose y no otro calificativo más contundente, pues a pesar de que los gestos y ciertas sobreactuaciones de los intérpretes continúan siendo tal cual eran en las pelis mudas, sin embargo vemos que el director, si no plenamente, sí que va sacando partido de las nuevas posibilidades que le ofrece el sonido. En alguna de las secuencias nos vamos enterando de ciertos avances de la trama por la voz que se escucha fuera del plano, por ejemplo y otro tanto decir de ciertas secuencias en las que las palabras de los actores ya nos van ofreciendo frases de esas que después podrían figurar en los libros de citas cinematográficas.

El argumento no me parece nada del otro mundo, en apariencia. Falso culpable y tal y tal, que diría el otro.
Pero eso es la apariencia, si buceamos un poquillo, vamos encontrando cosas muy, pero que muy interesantes.

Una que puede resultar nimia, pero a mí me llamó la atención, esta abogada defensora que se puede ver en la imagen de arriba, no sé si en la sociedad anglosajona sería algo habitual, pero quiero imaginarme lo que podía ser en un cine cualquiera de la España del momento, ver a esta señora, elegante, culta y bien plantada, defendiendo sus tesis con soltura y aplomo ante un tribunal.


Otra, es la manera peculiar que tiene de tocar un asunto como es de la transexualidad, un mundo que debía ser entonces, dado lo que ahora es todavía, bastante oscuro. Lo hace como de pasada, pero a la vez con naturalidad y huyendo del morbo y de los juicios de valor.

Más cosas, estas que ya tienen que ver más directamente con lo que será el mundo hitchcodiano que todos conocemos de sus grandes obras. Aquí ya aparece un componente psicológico, algo de lo que tanto gustó el maestro a largo de su carrera. Es simplemente un esbozo de lo que será, pues tampoco se mete en demasiadas complicaciones, pero empieza a introducir la componente psicológica en los casos que nos somete a juicio y deleite a un tiempo.

Una obra de transición, podríamos decir, que es también y no en poca medida un homenaje al mundo del teatro, al que no para de ensalzar a través de la figura de Sir John Menier.

No es para dejar de lado la crítica a ciertas actitudes de la sociedad inglesa.
Por último, dejar constancia de dos escenas que me gustaron especialmente. La primera, en realidad son varias y son las que tienen que ver con las deliberaciones del jurado, los primeros planos de las caras de cada uno de sus miembros y la voz en off que machaca la cabeza de Sir John (Hitchcock, ya empieza a sacar partido del sonido). La otra, la escena final en el circo, maravillosa.





martes, 29 de junio de 2010

POR QUÉ NO TE CALLAS

Algo así debió pensar sobre sí misma alguna de las personas cuyas frases, apreciaciones o "genialidades", a continuación se reproducen.
Y es que ser profeta, no está al alcance de cualquiera, ni tan siquiera de personajes que fueron capaces de descubrir o desarrollar ingenios o ideas que han supuesto grandes avances para la humanidad.
Vamos a ver algunos ejemplos que se pueden encontrar en la red, sobre las perlas cultivadas de algunas persona, entidades o corporaciones:

-Robert Sarnoff,presidente de la RCA en 1920:”La radio no tiene valor comercial. ¿Quién pagaría por un mensaje enviado a nadie en particular?“

-New York Times , abril de 1939 : “La televisión no dará resultado. Las personas tendrán que permanecer mirando la pantalla, y la familia americana promedio no tiene tiempo para eso“

-Auguste Lumiére : “El cine se tomará durante algún tiempo como una curiosidad científica, pero no tiene futuro comercial“.

-En 1879 fue introducida en Estados Unidos una sustancia para tratar la adicción a la morfina: ¡La cocaína¡

-Jhon Coffee construyo en 1853 la cárcel en Dundalk, Irlanda. Quedó en bancarrota en el proyecto y se convirtió en el primer preso de su propia cárcel.


-El “hombre del año” en 1938 según la revista Time, era Adolfo Hitler.

-Ronald Reagan, ex actor de cine, fue rechazado para el papel principal en una película de 1964 llamada The Best Man, simplemente porque “no tenía apariencia de presidente“

-Thomas Watson en 1943: “Yo creo hay un mercado mundial para quizá cinco computadores“.

-“No nos gusta como suenan, y la música de la guitarra esta pasando de moda”, dijeron los de Decca Recording Company, en 1962 al momento de rechazar a los Beatles.

-En un memorandun interno de la Western Unión en 1876 escribieron lo siguiente después de que Alexander Graham Bell les ofreciera venderles los derechos para el teléfono:”Este teléfono tiene muchas cosas en su contra como para ser seriamente considerado un medio de comunicación. El aparato no tiene ningún valor para nosotros”.

-“640 Kb de memoria deben ser suficientes para cualquiera . . .” Bill Gates en 1981.

-En agosto de 1890 se realizó la primera ejecución en la silla eléctrica. Al enterarse del hecho, el emperador Menelik II de Abisinia (hoy Etiopía), encargo tres sillas eléctricas a los estados unidos. El único problema fue que, al llegar el envio, descubrió que necesitaba electricidad para funcionar (Abisinia en ese entonces no contaba con este adelanto). Como el emperador era muy inspirado, pronto le encontró solución al asunto: adaptó una de las sillas como su propio trono imperial.


lunes, 28 de junio de 2010

LA MUCHACHA DE LONDRES

Cuando pensaba que estaba viendo otra peli muda del maestro, comenzaron a hablar, y la impresión que me dio fue que estaba asistiendo al nacimiento del cine sonoro. Resulta que era así, yo no lo sabía, pero después he leído que cuando la película ya estaba en marcha (no me refiero al rodaje en sí, porque no sé en qué momento sucedió), la British International Pictures, encargó precísamente a Hitchcock que insertara algunos fragmentos sonoros en la misma. Las primeras escenas son cine mudo de manual: La cámara enfocando las notas que se pasan los agentes para que el espectador pueda leerlas, movimiento de labios sin que las palabras se oigan, etc. De repente, como por ensalmo, los actores empiezan a hablar, cuando ya llevamos varias escenas del film.
La estética del cine mudo sigue estando presente en las sobreactuaciones de los actores, pero algo ha cambiado y de ese algo, el director va a sacar también su provecho.
El título original es "Blackmail" y su traducción literal sería "Chantaje", yo creo que bastante más adecuado que el que se buscó, porque de eso va buena parte de la peli.
Ya encontramos en el film todos, o al menos buena parte, de los elementos que van a caracterizar el cine hitchcodiano, aunque todavía siga su periodo de experimentación, se ve que quien será llamado el mago del suspense, ya es un aventajadísimo aprendiz, aún con lagunas, con algunos balbuceos, sin llevar el suspense a los extremos a los que más tarde conseguiría acercarse, pero ya es el Hitchcock que va en imparable carrera hacia la meta de ser un grande entre grandes.
Al igual que en el apartado púramente cinematográfico, también en otros aspectos vemos ya al Hitchcock que viene, por ejemplo, en esta película ya están algunos de los elementos más carasterísticos de "su" Londres: El Big Ben, Trafalgar Square y, sobre todo, el British Museum, con la escena de la persecución por la cúpula del mismo que acaba en tragedia.


Y aquí, en la persecución, retomo los aspectos más cinematográficos. Ya empieza con esas maravillosas persecuciones en lugares emblemáticos, bien por su fama paisajística o arquitectónica, o por sus dificultades, o por ambas cosas, enseñando a las generaciones venideras qué es aquello que después se llamará thiller.
Qué decir de eso que los técnicos y buenos aficionados conocen como "fuera cámara", algunos de ellos ya son magníficos y nos relatan más que cualquier plano explícito.
Igualmente vemos, ya largamente representados, los detalles pseudoeróticos de algunas de sus películas, los fetichismos, la socarronería que impregna su cine.


Quiero citar una secuencia que a mí me encantó y que no he visto citada por ahí y es aquella en la que la prota (por cierto, buena interpretación de Anny Ondra), sube al piso de su amigo pintor y se nos muestra toda la ascensión de ellos escalera arriba hasta el el tercer piso, con una toma lateral ascendente a lo largo de la cual los pies de ambos van recorriendo escalón por escalón.
Alguna parte de la película se hace un tanto aburrida, como la dedicada al chantaje, un tanto lenta y sin que logre sacarle demasiado partido, muchos planos para poca chicha.
Por lo demás, Hitch ya está aquí.




domingo, 27 de junio de 2010

EL HÚSAR

Novela corta, escrita en 1983, cuando, según palabras del propio autor, no pensaba en dedicarse a la literatura, de hecho es su primera novela.
Yo he notado muchísimo que está escrita por divertimento, precísamente por alguien que no piensa vivir de esto, pues sin abandonar en absoluto el cuidado y el conocimiento tanto del tema a tratar y de lo que rodea al mismo, como del lenguaje, aquí están lejos todos los "excesos" (por favor, nótese el entrecomillado) que puedan achacarse al Pérez-Reverte consagrado, en esta obra él va a lo que va y por los cielos que lo hace espléndidamente.
La época de las guerras napoleónicas, es una de las preferidas por el cartagenero, en su trayectoria literaria, nos encontramos, además de esta novela, con "La sombra del Águila", "Cabo Trafalgar", "Un día de cólera" y "El asedio"
D. Arturo escribe en esta ocasión de lo que conoce: La guerra. Pero la guerra vista como tal, con todas las miserias, penurias, vejaciones y también la gloria, pero todo, no sólo la parte épica, aunque esta también forme parte del relato.
Hace unos días comentaba "El Conde Belisario", uno de sus personajes habla de que los soldados se pasan la mayor parte del tiempo cavando. Hay una parte, que es la más importante en cuanto al tiempo que ocupa, de la vida de milicia que no viene en los libros, que jamás se cuenta cuando se pretende reclutar nuevas tropas y que consiste en trabajos que poco o nada tienen que ver con lo que uno espera cuando va a vestir un uniforme, esa parte viene reflejada en la novela por la espera, para el protagonista, el subteniente Frederic Glüntz, no hay trabajos desagradables, es un oficial, pero él descubre que la mayor parte de la vida militar es precisamente espera, así transcurren la mayor parte de las poco más de veinticuatro horas que dura la novela.

Ese tiempo lo emplea Pérez-Reverte en contarnos el cambio de mentalidad del joven húsar, que pasa de la mística y la retórica del sable afilado con mimo, las botas bien lustradas, el impecable y llamativo uniforme, su fiel caballo "Noirot" y los sueños de la gloria que espera alcanzar cuando vuelva a ver a su amada Claire; al miedo, el barro, las escaramuzas poco épicas, el sálvese quien pueda, la rapiña, la lucha por la vida, la mierda...
El retrato de un desencanto, eso es esta novela. El desencanto de los ilustrados españoles por la incultura de sus paisanos y la equivocado manera de Napoleón de salir en su rescate; el desencanto por un Rey cobarde y servil; el desencanto por la gloria de las batallas, que en realidad no existe.
En la novela están todas las constantes que van a acompañar a Pérez-Reverte en su trayectoria, al menos en las llamadas novelas históricas, maneja muy bien el lenguaje, los tempos de la historia, mezcla sabiamente las descripciones del pasado de Frederic Glüntz, su vida regalada y sus ansias de gloria, la fiesta en la que conoce a Claire, todo aquello que cuando lo rememoramos al finalizar la novela cobra un aspecto trágico. Magníficamente retratada la unidad de húsares, la "crème de la crème" de la caballería ligera, el contraste entre los bisoños e impetuosos soldados y oficiales y los veteranos que saben de qué va a quello de verdad.
Un estupendo relato sobre la miseria de la guerra y todo el desastre que la rodea que poco o nada tienen que ver con los sueños de grandeza y sí con lo que el reportero de guerra-novelista conoce: miseria, cadáveres, heridos, sangre, miedo, frío, mentira, horror. ¿Dónde está la hermosura de la batalla? El propio protagonista tiene que bajarse los pantalones para aliviar los retortijones de sus tripas y divaga con lo ridículo de que aparezca el enemigo en aquel momento.
Los que ya conozcan la obra del autor, disfrutarán con ese peculiar mundo suyo, con su conocimiento de las armas y del lenguaje militar, con esos personajes suyos que parecen héroes que están de vuelta, con los viejos soldados que miran de soslayo a los bisoños.
Quienes no hayan leído nada de él, tienen aquí un relato fascinante, que te va ganando y va subiendo de tono hasta desembocar en el inevitable final.
Junto a "La sombra del Águila", de lo que más me ha gustado de D. Arturo.


viernes, 25 de junio de 2010

THE MANXMAN

La última de las películas mudas que rodó Hitchcock, conforme a lo que he leído en alguno de los tratados sobre su filmografía.
Y no digamos que fue una despedida gloriosa. Una peli como otras tantas, que no contribuye a la fama que adquirió a lo largo de su trayectoria.
En el plano puramente técnico, está bastante correcta, incluso más. Las interpretaciones otro tanto y, en mí humilde parecer, la dirección, pues eso, correcta. Y hasta ahí.
Se nos narra otro triángulo amoroso, con la historia de los dos amigos que aman a la misma chica, aunque aprovecha para no quedarse sólo en eso, sino que introduce el conflicto entre las dos clases sociales a las que pertenecen, un abogado que va para juez y un pescador que ha de buscar fortuna para poder casarse con la chica de sus sueños. Quizá ese sea uno de los rasgos destacables del film, puestos a buscarle alguno.

La película, a pesar de que, en teoría, transcurre en la Isla de Man, en realidad se rodó en Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra. Una costa de gran belleza y que permite sacarle gran rendimiento plástico a la fotografía de cualquier filme por sus magníficos paisajes naturales.
Aquí todo queda reducido a algunas escenas en las que se nos narra el encuentro a hurtadillas de los dos amantes, que es aprovechado para realizar algunos vistosos encuadres entre acantilados, rocas con formas llamativas y recoletas playas.


Lo que sí se aprecia es la soltura que ya ha adquirido el maestro, la narración nos ofrece una especie de "saber hacer" que hace que aunque nos pueda resultar un tanto aburrida, por el asunto que trata y por que no ha lugar a demasiadas sorpresas, se vea de forma agradable.


En definitiva, un dramón, que tampoco es que sea nada del otro mundo, con buenos planos, buenos encuadres, cierta soltura en la narración, pero que no creo que aporte mucho si no es el hecho de estar dirigida por quien lo hace.




jueves, 24 de junio de 2010

MÓVILES, ECOLOGÍA Y... DINERO

Desde el año 2003, algunos fabricantes de teléfonos móviles (Motorola, Sony Ericsson y Nokia), constituyeron una organización (Fundación Tragamóvil), que se encarga de reciclar los residuos del sector. 4.000 contenedores repartidos en tiendas, centros comerciales y algunos centros públicos como los ayuntamientos, están habilitados para que depositemos allí el viejo teléfono del que antes sólo podíamos deshacernos tirándolo a la basura. ¿Os parece buena la inciativa?
Bien, pues ahora os cuento otra. En los últimos años algunas empresas (las más conocidas son Zonzoo y Fonebank, compran aparatos usados y los venden a paises de bajos ingresos. Fonebank es filial de Corporate Mobile Recycling (CMR), empresa con sede en Londres que recoge unos 70.000 móviles mensuales en varios paises europeos, para enviarlos posteriormente a África, China y, en menor medida, a Latinoamérica. Entre abril de 2008 y marzo de 2009, el grupo facturó unos 6,8 millones de euros.
Asimelec, la patronal de fabricantes de productos electrónicos, ha censurado las prácticas de algunas empresas con el argumento de que, en ningún caso, reciclar significa reutilizar desviando el producto a otros mercados que pueden disponer de legislaciones mucho más débiles, con lo que al final de la vida útil del aparato, el daño medioambiental se multiplica. ¿Y de esto qué os parece? Parece que está claro, ¿verdad?

Bueno, pues desde Fonebank se dice que a los fabricantes de móviles no les interesa que haya teléfonos viejos circulando, pues así podrían vender más teléfonos nuevos, por eso los fabricantes piensan que los móviles viejos deben ser destruídos, no importa si están en buenas condiciones. Dicen que a ellos, sin embargo, no les importa si el móvil tiene cámara fotográfica. Si funciona, puede ser útil en otro país donde el poder adquisitivo de la gente es más bajo que en Europa.
En España, Fonebank dona parte de sus ingresos a Cruz Roja (que recoge móviles para entregárselos a Fonebank) y a la Fundación Entreculturas, que promueve la educación en América Latina. En cuatro años de campaña, ambas organizaciones han recaudado de esta manera alrededor de 800.000 euros. Desde CMR se insiste en que cuentan con todas las certificaciones y licencias que exige el gobierno británico y que cumplen la directiva europea sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
¿Y ahora, ya lo tenéis más claro? ¿O quizá resulta que lo blanco no es tan blanco y lo negro no tan negro? Pues eso, que se trata de tener algo más de información y cada cual que saque sus conclusiones.


miércoles, 23 de junio de 2010

LA MUJER DEL GRANJERO

En esta ocasión, se trata de la adaptación cinematográfica de una obra de teatro.
Es una comedia, de tema que puede resultar pacato, envejecido, simplón y hasta previsible. Trato de ponerme en la época (1928), tal vez les divirtiera en aquel entonces, no lo sé.
La comedia es un género nunca fácil, sabemos de la dificultad que entraña hacer reír, corres el riesgo tanto de pasarte, como de no llegar y quedarte con una mera sonrisa del espectador, que no llega a carcajada y que hará que salga diciendo: Bueno, no está mal, pero...
Es cierto que Hitchcock ya va apuntando maneras en esa peculiar forma suya de hacer humor, tan "british". Hay una frase, al principio de la película, cuando la primera esposa del granjero está a las puertas de la muerte, y que le dice a la criada: "No se olvide de airear los calzones del señor". Ya nos anuncia que, a pesar de la atmósfera y de la tristeza de la escena, aquello no va a ser una tragedia, sino todo lo contrario. En la misma composición de las escenas primeras, ya nos transmite algo que no cuadra con lo dramático.

La frase mencionada, es también un mensaje al espectador, pues más adelante, el granjero le dice a la criada algo así como que su mujer quería que se casara de nuevo, pero no había dicho nombres. Vamos, si te parece poco que le diga que te airee los calzones, frase que puede tener todos los dobles sentidos que se quieran buscar...
El argumento, como digo, nos puede parecer de lo más pueril, más cuando ya desde el principio somos capaces de adivinar, sin ser ningunos genios, cual va a ser el desenlace. Y los gags, tampoco son nada del otro mundo. Sí me parece muy conseguido el personaje del mozo de la granja, Gordon Harker, que en la foto de debajo aparece bebiendo en un plato el líquido que antes ha vertido desde la taza, me encantó su actuación, propia de los mejores cómicos del cine mudo.


Aunque ya digo que el guión no es nada del otro mundo, sí que es verdad que el film está lleno de mensajes visuales, por otro lado, algo lógico tratándose de cine mudo, la mecedora vacía junto al fuego, la chaqueta que utiliza el granjero dependiendo de su estado de ánimo..., todo ello aderezado con alguna escena liosa de esas tipo Laurel y Hardy. En fin, una peli que, como mucho se queda en divertida, que no es poco.




martes, 22 de junio de 2010

EL CONDE BELISARIO

Magnífica novela histórica en la que se nos narran la vida y peripecias de Belisario, el último general romano en ser aclamado con un Triunfo. El hombre que a pesar de los recelos, la envidia y la mezquindad de su emperador, consiguió que el Imperio de Oriente mantuviera su predominio a través de una serie de campañas victoriosas, victorias debidas más a su genio militar que a las circunstacias, a menudo desfavorables, que rodearon sus campañas.
Robert Graves nos relata las luchas contra el inveterado enemigo persa, pero también las campañas africanas y las peripecias de su recorrido por Italia, con la conquista de Nápoles, la defensa de Roma o la toma de Rávena, entre otras, todo ello rodeado de la épica que nos hace sentir la grandeza y la miseria de aquellas situaciones, pero no exento de los detalles y las explicaciones que tratan de dejarnos claras cuáles fueron las razones para tomar estas o aquellas decisiones.
A tal tiempo, conocemos también a este Belisario, un hombre íntegro, fidelísimo a su emperador, hasta el punto de que nos llega a sacar de quicio su sentido de la lealtad, pues a cada nuevo éxito, se ve pagado con el desprecio de Justiniano que teme que la gloria de su súbdito más leal ensombrezca su mandato y sin embargo Belisario responde renovando su sumisión.
Se nos revelan también los entresijos, las envidias, traiciones y luchas por el poder de la corte de Constantinopla en aquellos años de turbulencias históricas, a través de las vidas y sentimientos de algunos de sus protagonistas: Antonina, Narses, Eugenio, Teodora, Butzes...
Aunque a mí me gustaron más los libros de Claudio, debo decir que Graves se nos muestra una vez más, como el gran maestro que es, empleando un tono que huye del barroquismo para centrarse en lo que quiere contar, a veces si no se tiene cierta base de conocimiento histórico, puede quedar alguna laguna, porque Graves escribe para un público en el que se dan por supuestos esos conocimientos, ya que no se detiene en notas explicativas ni en párrafos aclaratorios, a pesar de ello, es perfectamente comprensible, ya digo que su lenguaje no resulta en absoluto rebuscado.
Un libro muy recomendable, escrito por uno de los grandes y en el que aprenderemos algo sobre una época no siempre bien conocida y sobre un personaje, Belisario, que hizo de la lealtad su lema, llevándolo a extremos casi enfermizos. Como se lee casi al final de la novela, en boca del eunuco Eugenio: "Algunos han sostenido por esta causa que su carácter se eleva muy por encima del de un hombre ordinario; otros, que queda muy por debajo, en el nivel de un cobarde".
Sin embargo, el pueblo sí que reconocía a su héroe, cuando relegado a la pobreza (se puede ver en la ilustración de arriba a la derecha, el famoso cuadro, creo que de David, en el que se reproduce la escena) como "castigo" por los servicios prestados, con el cuenco de San Bartimeo en la mano, pedía: "¡Dad un cobre a Belisario, buenas gentes de Constantinopla! ¡Limosna, limosna!"
Antes de que anocheciese habían pasado más de cuarenta mil personas y había muchos costales llenos de dinero.


lunes, 21 de junio de 2010

THE RING

Más que hablar de la peli, le dan a uno ganas de hablar de lo que no es. Quiero decir que si nadie nos dice que el film está firmado por Sir Alfred, es muy probable que jamás llegáramos a pensar que fue él quien lo dirigió. Así pues, quien pretenda ver una de esas películas de intriga que tanta fama le dieron, puede irla tachando de la lista.
Estamos ante lo que la crítica llamaría una comedia dramática que se desarrolla alrededor (nuevamente) de un triángulo amoroso, en el que un campeón profesional, se disputa el amor de la protagonista con un púgil de los que va de feria en feria ganándose unas libras por medio de desafíos y que llega, después de avatares diversos a ser también profesional y a disputarle el título a su contrincante amoroso. Vamos que no se puede ser más explícito en cuanto a que se quiere hacer del combate final un traslado de la disputa amorosa.
Seguimos viendo a lo largo del metraje, algunas de las cosas que Hitchcock va a desarrollar en su filmografía posterior y que aquí están en mantillas, como si el gran director estuviera dando los pasos vacilantes de un recién nacido. Lo cierto es que estaba buscando su hueco y su forma de hacer cine.
No faltan las escenas en las que se nota un gran trabajo para darle pistas visuales al espectador, algo que, según relata el propio Hitchcock, era más habitual en estas películas mudas que posteriormente en el cine sonoro, siendo algunas veces sólo perceptibles para determinado tipo de público, pues la gran mayoría no tenía la formación suficiente para captar ciertas sutilezas difíciles de interpretar para los no iniciados.
Como hecho curioso, anotar que la película, como se deduce facilmente de su título, está rodada en ambientes pugilísticos, una temática que, me parece recordar de memoria, no volvería a la filmografía de este director.




domingo, 20 de junio de 2010

SUSPENSE

Aunque Alfred Hitchcock no inventó el suspense, nadie supo manejarlo con mayor habilidad. Para explicarlo puso un ejemplo, muy clarificador, que aparece en el libro en el que se reflejan sus conversaciones con François Truffaut:
"Nosotros estamos hablando, acaso hay una bomba debajo de la mesa y nuestra conversación es muy anodina; no sucede nada especial y de repente: bum, explosión. El público queda sorprendido, pero antes de estarlo se le ha mostrado una escena anodina, desprovista de interés. Examinemos ahora el suspense. La bomba está debajo de la mesa y el público lo sabe, probablemente porque ha visto que un anarquista la ponía. El público sabe que la bomba estallará a la una y es la una menos cuarto (hay un reloj en el decorado); la misma conversación anodina se vuelve de repente muy interesante porque el público participa de la escena. Tiene ganas de decir a los personajes que están en la pantalla: No deberías contar cosas tan banales; hay una bomba debajo de la mesa y pronto va a estallar. En el primer caso se le ha ofrecido al público quince segundos de sorpresa en el momento de la explosión. En el segundo caso le hemos ofrecido quince minutos de suspense."

viernes, 18 de junio de 2010

MALDITA GUERRA

Otro conflicto más que se suma a la larga lista de situaciones deleznables que vive nuestro inmundo planeta.
Mientras aquí, en el occidente rico, se discute de mercados, de rankings, de diferenciales, de competitividad...
Hoy he visto una foto que publica el diario "El Mundo", con el siguiente pie:"Varios niños apiñados en un autobús para viajar de Osh a Bishkek."
Es la guerra de Kirguizistan, ya han comenzado las matanzas y este es alguno de los resultados inmediatos, el de los desplazados.
No voy a hacer más comentarios, sobra mirar la cara de los inocentes para sentir vergüenza.


jueves, 17 de junio de 2010

EL ENEMIGO DE LAS RUBIAS

Aunque Alfred Hitchcock ya había estrenado alguna otra película, este es considerado como su primer gran film (yo le quitaría el gran, pero para entendernos puede valer).
Hablamos (por cierto la peli es muda) de 1927 y se nos relata la historia de una especie de Jack el Destripador, que va asesinando mujeres por las calles de Londres, todas ellas rubias y en las que va dejando su sello: The Avenger (El Vengador).
Mr. Hitchcock ya nos deja aquí algunas de las que van a ser sus constantes en pelis posteriores, empezando por las rubias y siguiendo por la ocultación de datos y la introducción de falsas pistas al espectador para traer la duda sobre la persona a la que quiere presentar como sospechosa, vamos, aquello del falso culpable, estereotipo este que se repite en algunas de sus películas y que aquí es el centro de la trama.
La imprescindible atmósfera de tensión, suspense e incluso angustia, la logra a través de un triángulo en el que están inmersos el sospechoso, la hija de los dueños de la casa donde se hospeda y el novio de esta, un policía al que los celos llevan a considerar culpable a quien no lo es.
La ironía y esos sutiles toques de humor del director inglés, que también aparecen ya aquí, vienen sobre todo del matrimonio de papás de la guapa chica.
Me ha resultado muy curioso volver a ver una peli muda después de muchos años sin ver cine de este tipo, la manera en que los actores exageran las expresiones del rostro para transmitir lo que no pueden con la palabra, el maquillaje que blanquea los rostros para contrastarlos con el fondo poco iluminado que busca en algunas escenas y la introducción de algunos fotogramas con títulos (recuérdese que aquí no hay subtitulos, sino fotogramas con frases que de vez en cuando se intercalaban entre las imágenes) que parecen estar de más. No es así, sirven a un objetivo, por ejemplo, de vez en cuando nos mete un título en el que aparece simplemente: "Daisy". Es el nombre de la protagonista y con él nos remarca la obsesión que el inquilino tiene por ella.
Pero hay una escena que es la más me llamó la atención: Primero vemos cómo se balancea la lámpara del techo, para a continuación, en una especie de transparencia, aunque seguimos en el piso de abajo, vemos aparecer en el de arriba los pies del protagonista paseándose de manera nerviosa por su habitación. Curioso recurso para transmitirnos, además de una cierta tensión, el "sonido" de los pasos que oyen quienes están en el cuarto inferior.
A mí la peli no me acabó de gustar, demasiado previsible casi todo, con algunos fallos, de los que da un gran reparo hablar, quién soy yo, simple mortal, para hablar de los "fallos" de un dios del celuloide.
En definitiva, interesante, se ve como va experimentando cosas, como cualquier principiante, quien después sería un maestro. A quienes no les guste Hitchcock, que no se molesten en verla y si encima no soportan el cine mudo, que ni se les ocurra, les aburrirá. Para todos los que busquen al maestro en sus orígenes, recomendable.
Se me olvidaba, el título original es "The lodger" ("El inquilino").




miércoles, 16 de junio de 2010

A UN OLMO SECO

Antonio Machado contrajo matrimonio en Soria, el 30 de julio de 1909, con Leonor Izquierdo Cuevas. Ella tenía 15 años recién cumplidos, él 34. Aquel matrimonio, tan desigual en edad, dio lugar a no pocas murmuraciones en una ciudad tan pequeña y en una sociedad como aquella de hace 100 años. Lo cierto es que ellos se amaban, eso de desprende de los testimonios de las personas cercanas y de los escritos del poeta.
Entre los años 1910 y 1911, el matrimonio vive en París, donde D. Antonio amplía estudios de filología francesa con una beca del Ministerio de Instrucción Pública. Por las tardes recorren juntos los rincones de la ciudad de la luz. Son felices y nada hace presagiar el drama que se avecina. Un día de julio de 1911, Leonor enferma y es hospitalizada, padece tuberculosis. Los médicos recomiendan que busquen un lugar donde pueda respirar aire puro.
Rubén Darío les presta dinero para poder regresar a Soria donde, en la primavera de 1912, Machado alquila una casita camino del Mirón. Su esposa parece recobrarse, al menos esa esperanza es la que envuelve al poeta que, inspirado en un olmo de la orilla del Duero, tal vez en el paseo entre San Polo y San Saturio, que tantas veces recorrió, escribe un poema que a mí siempre me ha cautivado, el del hombre que se agarra a la esperanza de un milagro y que lleva por título "A un olmo seco"
El 1 de agosto de ese año, a las 10 de la noche, fallece Leonor con apenas 18 años. El 8 del mismo mes, Machado, acompañado de su madre sale en tren de Soria, sólo regresará años más tarde, para recoger el título de Hijo Adoptivo de la Ciudad.
Poco antes de la muerte de Leonor, fue publicado el libro "Campos de Castilla", en el que están incluídos estos versos en los que el poeta, el hombre, el esposo, plasma la tristeza y la esperanza de que su joven esposa retoñe a la vida.



A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.



¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.



No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.



Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.



Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

martes, 15 de junio de 2010

MALDITOS BASTARDOS

Creo que nada nuevo puedo aportar a lo que ya se haya escrito sobre este film. Si de alguna película se han vertido opiniones en el último año, ha sido sobre esta última entrega de Quentin Tarantino.
Yo, particularmente, he leído de todo, desde adhesiones incondicionales, hasta críticas inmisericordes, pasando por todos y cada uno de los escalones intermedios. Es lo que tiene estar en el Olimpo y ahí es donde está Mr. Tarantino, para regocijo de sus fans y por más que lo nieguen quienes no le tragan, pero cuando pase el tiempo, que es cuando las cosas toman su justa medida, supongo que se hablará de él cuando se haga un repaso por la historia de la cinematografía.
Ya puedo adelantar que, en lo que a gusto personal se refiere, me quedo antes con "Reservoir Dogs" y, por supuesto, con "Pulp Fiction", pero esto, reitero, es mi gusto personalísimo.
Creo que no se le puede pedir a Tarantino que nos sorprenda con cada nueva película, porque esa es una de las críticas más insistentes que he leído o escuchado, que Tarantino ya no sorprende. Quizá quien estuviera acostumbrado a visitar pinacotecas allá a principios del pasado siglo, se quedara sorprendido al ver por primera vez "Les demoiselles d'Avignon", pero a partir de ese momento, dudo que se sorprendiera al ver un Picasso, te puede gustar o no, pero ya no te sorprende, al contrario, lo que aprendes es a reconocerlo a tomarle gusto a sus obras o a ir incrementando tu repulsa. No quiero comparar a Tarantino con Picasso, líbreme el cielo, pero creo que se entiende el símil de mi postura y creo también que estas batallas furibundas, solamente se libran alrededor de quienes alcanzan un lugar destacado en aquello que hacen.
Se ha hablado también de las buscadas similitudes con el western que tiene esta peli. A mí, su estupendo comienzo me trajo a la cabeza "El fuera de la Ley" ("The Outlaw Josey Wales"), en la que Clint Eastwood está arando la tierra ayudado por su pequeño hijo, en una escena de lo más bucólico, tal cual aparece monsieur Lapadite haciendo leña en su casa situada en medio de la apacible campiña francesa. En la peli de Eastwood, la llegada de los "botas rojas", desata la furia, en esta otra, los botas rojas, son los nazis, pero la furia se desata después de una memorable escena que es la entrevista entre el coronel Hans Landa y el propio Lapadite, un diálogo sabiamente alargado, que va transmitiendo un estado de tensión y un suspense que te mete en la película, quizá sea de lo mejor del film, yo creo que no vuelve a conseguir un punto tal de interés en todo el metraje, es más, a partir de ahí, los excesos de tiempo comienzan a sobrar.


Coincido con la mayoría en la gran actuación de Christoph Waltz, verdadero protagonista del film y debo decir que a mí me ha gustado también la actuación de Mélanie Laurent en su papel de Shosanna, cuya historia de venganza es el verdadero eje del relato.
De lo demás, de esos llamados "excesos" de Tarantino, de sus diálogos, de su manera de hacer converger historias, nada voy a decir, es su cine, su manera de hacer y su sello, lo que le hace diferente de otros.
Aunque a esta gente que está en primera línea les exijamos mucho, a pesar de todos los altibajos que se le puedan achacar, creo que mantiene el nivel, eso sí, dentro del estilo Tarantino y que no se le puede negar que resulta entretenida.





lunes, 14 de junio de 2010

DUELOS Y QUEBRANTOS

El Quijote comienza con un párrafo que (al menos el principio), casi todos conocemos casi de memoria:
«En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.» [Quijote, primera parte, capítulo primero, página 1]
Se citan pues, cinco platos que constituyen la dieta semanal de D. Alonso Quijano. La olla con algo más de vaca que de carnero indica que Don Quijote era un hidalgo venido a menos, pues la vaca era considerada como una carne inferior; el salpicón era un plato elaborado con los restos de la olla del mediodía aderezándolos con sal, vinagre, aceite, pimienta, ajos y alguna otra especia; las lentejas (en el original dice lantejas) eran, sin duda, lentejas viudas carentes de acompañamiento y se debían comer seguramente en las vísperas, ya que el viernes era día de ayuno; el palomino de los domingos tiene cierto significado de lujo: en las haciendas era costumbre tener un palomar para consumo y los domingos, día festivo, se podían comer carnes “selectas”.
Respecto a los "Duelos y quebrantos", aunque encontraréis por ahí recetas que dan por hecho que se sabe cómo y de qué se componían, la verdad es que no se sabe a ciencia cierta y lo que hay son suposiciones, bien que alguna de ellas bastante fundada.
Juan Goytisolo amplía la anotación que Francisco Rico hace en su edición del Quijote y dice: "Los duelos y quebrantos eran un plato que no rompía la abstinencia de carnes selectas que en el reino de Castilla se observaba los sábados, podría tratarse de "huevos con tocino". Desde la edición del Quijote de Rodríguez Marín de 1928, sabíamos en efecto que Cervantes aludía a "huevos con torreznos". En Cervantes y Los casticismos españoles (Madrid, 1966), Américo Castro con muy fino olfato, observaba: "Lo que no se sabía era el motivo de tan extraña expresión, que no describe lo que ese plato sea, sino que expresa la desestima que tenía por él quien tuvo la ocurrencia de llamarlo así" para concluir unas líneas después que "desde el punto de vista cristiano nuevo, comer tocino era motivo de "duelos y quebrantos".
Y la nota a que aludimos de Francisco Rico, explica, más o menos, que duelos y quebrantos era un plato que no rompía la abstinencia de carne selecta que en el reino de Castilla se observaba los sábados.

Es decir, duelos y quebrantos era un plato con el que se podía “quebrantar” el precepto eclesiástico de ayuno y abstinencia que se debía guardar los sábados en los reinos de Castilla.
Según otros, el plato servía para que en su ofrecimiento se descubriera a judaizantes o falsos conversos. Aquellos a quienes su religión prohibía comer carne de cerdo o de res y lo hacían para proteger su condición de emboscados “quebraban” sus leyes.
Hay quienes creen que quebrantos se refiere en este caso más bien a los “huesos quebrantados” del animal, ya que no se comía la carne, sino solamente los menudillos o los sesos.
En definitiva, tanto el origen del nombre cómo la composición de este plato son aun muy discutidos. Mientras unos piensan que se trata de huevos con tocino y tal vez jamón o chorizo, otros los acompañan de sesos de cordero. También se discute sobre si los huevos iban en forma de revuelto o simplemente fritos y no es menos incierto lo relativo al origen del nombre.

viernes, 11 de junio de 2010

AQUELLOS CHALADOS EN SUS LOCOS CACHARROS

Una peli que no es nada del otro mundo, pero que a mí particularmente me trae magníficos recuerdos y no es precísamente del film en sí, que prácticamente no lo recordaba, sino de que fui a verla cuando era un "cuasibebé" y lo que sí recuerdo perfectamente es la sala de cine abarrotada de chiquillería en una de aquellas tardes de domingo en las que íbamos al cine con toda la ilusión del mundo y nos tragábamos lo que nos echaran.
Así que he vuelto a verla como una especie de deuda pendiente con mi pasado y con mis recuerdos de infancia.
La película no tiene más pretensiones que hacer pasar un rato entretenido a base de situaciones que parecen de aquellas sacadas de las pelis de cine mudo y de un humor bastante simplón, por decirlo de una manera poco grosera. Tiene en su reparto algún actor que tuvo cierto nombre en su momento y que nos "suena", unos más que otros, se me ocurre citar a Stuart Whitman, Sarah Milles, James Fox, el inolvidable Alberto Sordi, Benny Hill o el japonés Yujiro Ishihara, vamos que tampoco es un reparto para recordar especialmente, quizá suene más que algunos de ellos, el autor de la banda sonora Ron Goodwin, que tiene en su haber la dirección musical de un montón de películas.
Al verla, uno no puede por menos que recordar "La carrera del siglo", la película de Blake Edwards, con la presencia de Natalie Wood, Jack Lemmon y Tony Curtis, o incluso a aquellos dibujos animados de "Los autos locos".
Lo que no se puede negar es la imaginación que derrochan a la hora de presentarnos toda una colección de aviones, o de máquinas voladoras como se decía entonces, de lo más variopinto, llamativo y curioso.



La película quiere ser también, sin abandonar su tono de humor ligero, un homenaje a aquellos pioneros de la aviación que fueron abriendo el camino de lo que hoy es, por eso, habría que dar una colleja a los que tradujeron el título original de la peli, "Those Magnificent Men in their Flying Machines", por el que tiene la versión española, en el que ese espíritu queda bastante desvirtuado. Pero a ello ya estamos, por desgracia, bastante habituados.
Pues eso, una peli entretenida, para pasar un buen rato, sin tener que pensar demasiado en lo que nos quieren decir, que está más claro que el agua.