lunes, 31 de agosto de 2009

ME ARREPIENTO







Desde hace mucho tiempo he oido esta frase: "No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida". Bonita ¿eh?
Pues a mí me da un poco de miedo. Últimamente se oye cada vez más, lo que ocurre es que oída en boca de famosos, famosillos o famosetes, de esos que pululan por ahí, muchas veces se ve hasta lógica. ¡De qué te vas arrepentir tú si no tienes dos dedos de frente!, si no piensas lo que dices, entre otras cosas porque piensas poco.
Ya la cosa se pone un poco más seria cuando se la oyes decir a personas por las que sientes algo más de respeto, incluso algo de admiración. Aquello de: "Hay cosas que no haría ahora, o las haría de otra manera, pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida".
¿Quiénes son estas persona? ¿Son dioses? ¿Cómo puede uno, pensándolo fríamente, no arrepentirse de nada? De verdad que me dan un poco de miedo.
Yo sí me arrepiento, me arrepiento de cosas, no sé si muchas o pocas, tendría que pensarlo. De todas las veces que he podido hacer algo por alguien y no lo hice; del daño que he podido causar a otras personas; de no haber demostrado cariño a quienes lo estaban necesitando... ¡De tantas cosas!
Volveré a caer en los mismos errores seguramente y seguramente me volveré a arrepentir de no ser mejor de lo que soy.

domingo, 30 de agosto de 2009

ESTACIÓN FF.CC. EL PERDIGÓN - MORALES DEL VINO



¿Podré alguna vez volver a contar los postes que vigilan la vía en que transcurres, como firmes centinelas siempre incansables en su puesto?



Supongo que va a ser difícil, yo ya perdí la esperanza de ver discurrir algún tren por tus maltrechas vías.





Yo no conocí esta estación que compartían Morales del Vino y El Perdigón, cuando aún estaba en uso. Creo que solamente viajé hasta Salamanca una vez en el ferrocarril y no me acuerdo del momento en que pasé por aquí.





Así que no puedo ponerle caras, ni imágenes de otros tiempos a este pozo de olvidos, a este lugar abandonado.







La imagen que tengo es la que veis: desidia, soledad, abandono, suciedad...





 

Lo que yo quiera ver en este lugar referido a tiempos pasados, queda al gusto de mi imaginación.








Y claro que imagino, por supuesto. Lo he hecho muchas veces y lo seguiré haciendo.









¿Quién estuvo aquí?










¿Qué viajeros entraron bajo este letrero para adquirir un billete? ¿Con qué fin iniciaban su viaje? ¿Qué penas, qué alegrías, qué esperanzas, qué monotonía llevaban consigo?




























¿Quién cuidó de todo esto? ¿Quién se preocupó de que estuviera límpio, medianamente agradable para la gente que iba y venía, que aquí trabajaba?










¿Quién trajinó en este viejo muelle de carga, apilando paquetes, llevándolos a sus destinos, recogiendo envíos para otros lugares?













¿Quién manejó esta aguja, a veces con desgana, pero siempre cruzando los dedos en el último momento, cuando el vagón tenía que desviarse, para que todo saliera bien?



¡Adiós vieja estación de Morales! Aún ruinosa y destartalada, espero seguirte viendo muchos años, rompiendo la monotonía del paisaje, añorando tiempos mejores y soñando con otros nuevos que te devuelvan algo de lo que fuiste.







PLANO DE LA ESTACIÓN (VÍAS Y DEPENDENCIAS) DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRIL EL PERDIGÓN - MORALES DEL VINO
(Pinchar en el plano para ampliar)




sábado, 29 de agosto de 2009

LOS SUELDOS




No he tenido que buscar mucho para encontrar esto:


TIPOS DE SUELDO:



Sueldo Cebolla: Lo ves, lo agarras… y te pones a llorar.

Sueldo Canalla: No te ayuda en nada, solo te hace sufrir, pero no puedes vivir sin el.

Sueldo Dietetico: Te hace comer cada vez menos.

Sueldo Ateo: Ya dudas de su existencia.

Sueldo Mago: Haces un par de movidas y desaparece.

Sueldo Tormenta: No sabes cuando va a venir, ni cuanto va a durar.

Sueldo Humor Negro: Te ries por no llorar.

Sueldo Preservativo: Te corta la inspiracion y te quita las ganas.

Sueldo Impotente: Cuando mas lo necesitas te abandona.

Sueldo Menstruacion: Viene una vez al mes y dura 3 dias.

Sueldo WaltDisney: Hace 30 años que esta congelado.

Sueldo Eyaculación Precoz: Apenas ingresa… ya se acabo!!

viernes, 28 de agosto de 2009

EN LA COSTA SUIZA

Tengo debilidad por Javier Krahe.

No me gusta especialmente como canta, porque no canta muy bien, ha hecho con su voz lo que le ha parecido, que para eso es suya, pero creo que no tuvo nunca una buena voz. Pero como poeta, como compositor de canciones, no tiene precio, es de lo mejorcito y verle en directo, eso sí es un auténtico espectáculo.

Esta canción nos habla de un tipo que hace algo que siempre ha estado muy mal visto: Tirar el dinero que no necesita, devolverlo, darlo, es igual, siempre ha estado mal visto. Antes te trataban de loco, la familia procuraba incapacitarte. Ahora, esta hipócrita sociedad es más retorcida, te pueden acusar de delito ecológico. Porque claro, se lleva lo de ser desprendido y vivir al día, sin querer ganar más que lo necesario para vivir, así que hay que buscar algo para hacer ver que el tipo supone un peligro social y mira, lo de la ecología es lo más de lo más, por ahí ha encontrado el capitalismo pérfido la vía para meter mano a este energúmeno. A la cárcel con él por dar mal ejemplo.

Lo dicho, pura hipocresía, pero retratada por D. Javier como sólo él sabe, con la ironía y el sarcasmo que pone en sus letras.


miércoles, 26 de agosto de 2009

LOS HIJOS DEL GRIAL

Acabo de leer este libro de Peter Berling, que forma parte de una tetralogía y que, según me cuenta gente que merece toda mi confianza en este aspecto, es el más flojo de los cuatro libros que componen el totum de la obra.

Esto me da ánimos para leerme el resto, pero eso será en su momento, no tengo prisa porque, de momento, no puedo decir que me haya enganchado especialmente.

Está muy documentado, eso es lo que más destacable para mi gusto. A veces le falta ritmo narrativo, se demora en relatarnos el asedio a Montsegur y se detiene demasiado tiempo en la estancia del protagonista entre los saratz, aunque esto último depende de cómo se tome, porque da pie al autor a recrearse en el paisaje y a trazar una especie de "mininovela" cuasi pastoril dentro del libro.

Está ambientado en la Baja Edad Media y toma como base documentos de la época encontrados en archivos de Francia e Italia. El protagonista, que oficia de narrador, es un franciscano de origen Flamenco, William de Roebruk. La acción se inicia con el asedio al castillo de Montsegur en 1243, establecido por las tropas del Papa y de Luis IX, rey de Francia (San Luis). Allí están "Los Hijos del Grial", una niña y un niño (Yeza y Roç) que, a punto de caer el castillo, son rescatados por gentes al servicio del Grial, lo que da lugar a una peripecia por toda Europa y parte de Asia, en la que se mezclan situaciones de varios tipos: peligros, misterios, situaciones graciosas, picarescas... El autor aprovecha para traernos retratos de la vida en esa época: La corrupción del poder (incluída la Iglesia), tensiones políticas, los Señores, sus vasallos y tropas, la Inquisición. Aderezado todo ello entre caballeros templarios, hospitalarios, teutones, la secta de "los asesinos", el Priorato de Sión, las Cruzadas, los mongoles, los musulmanes, la lucha entre dominicos y franciscanos.




Hay algunos aspectos curiosos en el libro, como los conflictos morales que retrata, incluso sirviéndose del propio Willian, por un lado los tremendos castigos anunciados por la Iglesia y por otro, los placeres terrenales, en los que el fraile cae una vez y otra, la verdad es que tampoco se le ve con un gran sentimiento de culpa. Otra de las cosas que me llamó la atención, es el detalle sobre la enumeración de los ingredientes culinarios, que relaciona con todo detalle, sobre todo en los pasajes que se ambientan en el palacio del obispo Nicola della Porta y su cocinero Yarzinth.

La verdad es que después de "El Código Da Vinci", uno se reconcilia un tanto con este tipo de novelas en las que aparecen elementos comunes, aunque tratados de maneras tan diferentes.

Mi recomendación al lector, es que no se deje desanimar por el arranque de la novela, que trate de superar esas páginas del principio, porque después la cosa va tomando ritmo y forma. Me ha parecido una novela notable.





martes, 25 de agosto de 2009

D. FERNANDO

Me resulta preciso, a modo de inicio, rendir un sencillo homenaje a D. Fernando Lázaro Carreter. ¿Razones? El avezado lector sacará sus conclusiones al comparar el título de este blog con el de la columna que el Académico escribió durante un tiempo en la prensa y en la que nos dejó algunos de sus mejores pensamientos y sentires, de la manera tan brillante en la que él sabía hacerlo.
Como me dio un poco de pudor parafrasearle, así descargo un tanto mi conciencia.
Tal vez un día vuelva por aquí, en forma de alguno de sus artículos. ¡Son tan buenos!



Fernando Lázaro Carreter (1923-2004) era uno de los lingüistas más brillantes de los últimos tiempos. Director de la Real Academia Española desde 1991 hasta 1998, su gran virtud fue inocular en los lectores el gusto por hablar con corrección. Con ese espíritu docente elaboró el libro de texto más utilizado en el Bachillerato y publicaba en EL PAÍS sus reflexiones bajo el sagaz epígrafe "El dardo en la palabra".